Langreo inicia la instalación de 300 trampas para la campaña de otoño contra las avispas velutinas

El esfuerzo de la primavera permitió la captura de más de 2.000 ejemplares de reina

«El trampeo funciona e hizo aue este verano fuera necesario destruir menos nidos que en 2019 porque también se formaron menos», señala el concejal de Medio Rural

El Ayuntamiento de Langreo pondrá en marcha en los próximos días la campaña de otoño del trampeo para la captura de ejemplares de reina de avispa velutina. Esta tercera fase en la lucha contra la especie invasora sigue a la dos anteriores desarrolladas este año: otra época de trampeo durante la primavera y la retirada de los nidos hallados durante el verano y las primeras semanas del otoño. En esta ocasión, el Área de Medio Rural instalará por sus propios medios, y con la ayuda de Protección Civil para llegar a zonas de difícil acceso, 300 trampas en los puntos del concejo elegidos por los técnicos.

La campaña de primavera se saldó con la captura de más de 2.000 reinas en 330 trampas y el Ayuntamiento adquirió durante el verano una escopeta que dispara proyectiles cargados de veneno que permiten destruir los nidos a distancia. Aunque habitualmente los esfuerzos del otoño no son tan eficaces como los de la primera mitad del año, los técnicos instan a no bajar la guardia y a seguir con el buen rendimiento de los meses anteriores. «Se vio en junio que las trampas dan un resultado estupendo. Este verano fue necesario retirar menos nidos que en 2019 precisamente porque en los meses previos capturamos más reinas que no pudieron llegar a montar sus nidos. El trampeo es efectivo y funciona», señala el concejal de Medio Rural, José Francisco Torre.

El edil hace también apela a los vecinos para que respeten los emplazamientos de las trampas elegidos por los técnicos municipales asesorados por expertos del Gobierno autonómico. «Las colocamos donde las colocamos porque hay criterios y razones que aconsejan que estén en esos puntos para maximizar su eficacia», explica Torre. Sin embargo, en campañas anteriores, hasta el 12% de los dispositivos fueron robados o trasladados o sufrieron daños causados por personas que intentaban llevárselos.

«Hago un llamamiento al civismo. Si alguien necesita una trampa o veneno, puede ponerse en contacto con nosotros y se lo facilitaremos. Si alguien cree que hay poner alguna en otros lugares, le atenderemos. Pero destruir lo que nos beneficia y nos protege a todos no lleva a nada más que a un perjuicio colectivo», añade Torre. Los técnicos también piden a la ciudadanía que, en caso de descubrir nidos, alerte de su localización al Ayuntamiento para que los especialistas puedan destruirlos con seguridad. «Acercarse a ellos sin formación ni un buen equipo es muy peligroso», recuerda el concejal.

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